Director: Curtis Hanson
Intérpretes: Cameron Diaz, Toni Collette, Shirley MacLaine, Anson Mount, Richard Burgi
Estreno en España: 18 de noviembre de 2005
Le damos un 7.
Dos caracteres batidos en duelo, hermanas para más datos, protagonizan una entretenida historia sobre mujeres recomendada para todos los públicos, y que no resulta de consumo exclusivamente femenino.
Que nadie se equivoque por culpa del título ya que, ejemplarizando la antitesis que suele mostrar todo argumento fraternal en la literatura o en el cine, Cameron Diaz, en su papel de niña bravucona, y su polo opuesto, Toni Collette (La boda de Muriel), protagonizan una entrañable historia, aunque resulta más edulcorada que títulos europeos de referencia.
Las dos amigas, pero cada una por su lado, luchan por entender su camino en esta comedia sentimental con pretensiones sociológicas donde Curtis Hanson demuestra su pulso firme, su maestría con la cámara y su buen hacer en cualquiera de los géneros que afronte: el suspense (La mano que mece la cuna, Río salvaje), el cine negro (L.A. Confidential) y el drama con adolescentes de por medio (Jóvenes prodigiosos, 8 millas). Pero que nadie le pida responsabilidades ni logros a partir de un guión corrientucho basado en un libro de éxito firmado por una buceadora entre sentimientos llamada Jennifer Weiner (Bueno en la cama).
Retorna a la comedia –su primera cinta en 1983, prescindible, también lo fue- y además se cuela con una historia que le permite indagar en el universo femenino, que no feminista, desconocido por más de un macho que no entrará en el cine a no ser que su pareja se lo imponga como tarea dulcificadora. Pero las apariencias engañan y, colocado el gusano en el anzuelo, Hanson se adentra sorprendentemente en la realidad de la tercera edad a partir de ancianos recluidos, a la fuerza o no, en residencias soleadas aunque frías.
La concisión llega de manos de Shirley MacLaine, que representa a nuestra generación de mayores encabezando a unas modernas 'chicas de oro' y juega un papel fundamental sobre el guión. Es su presencia la que diferencia esta cinta de un filme menor, ya que los conflictos son de fácil y usual resolución. No obstante la interpretación de Diaz confiere crudeza al clima establecido y la batalla que iba a librar en principio con la análoga de la filipina Imelda Marcos, en cuanto a colección de zapatos se refiere, torna en la progresión dramática e individual de dicho personaje, el de Maggie, que consigue romper con las ataduras, aprende a leer –es un síntoma de nuevo rumbo- y encuentra la raíz de la raíz, el brote del brote.
Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.

Escribe un comentario