Concebida como fiesta interna del gremio de cineastas y actores, los Globos de Oro van ganando terreno en glamour y en independencia de los círculos conservadores y del Hollywood de los grandes estudios.

Una pasarela, antesala de los Oscar, que sirve también como promoción internacional a películas aún no estrenadas en el extranjero y un bastión de reconocimiento al trabajo bien hecho, siempre según el criterio de los miembros de la Asociación de la Prensa Extranjera en Los Ángeles, a pesar de que una cinta tenga el rechazo de mil millones de personas en un país como China (Memorias de una geisha y en concreto su actriz, Zhang Ziyi) y otras sean prejuzgadas por su crítica al poder político (Buenas noches, y buena suerte) e incluso vetadas en el país paladín de la libertad por considerar la homosexualidad un 'mal inaceptable' (Brokeback Mountain).

Ni Munich de Steven Spielberg, ni Match Point de Woody Allen, ni King Kong de Peter Jackson... La 63 edición de los Globos de Oro estuvo protagonizada en todo momento por el cine independiente. El contenido social y también el más político lideró el palmarés, empezando por el reconocimiento a la crítica a la industria farmacéutica de El jardinero fiel, personificada en el galardón a la mejor actriz de reparto concedido a Rachel Weisz y el equivalente masculino logrado por George Clooney. El carismático actor esperaba algo más pero sólo se llevó un Globo de Oro por lo que siempre ha hecho, interpretar: tuvo que conformarse, que no es poco, con este premio por su papel en Syriana, un thriller político sobre las intrigas de la industria petrolera en Oriente Próximo, mientras su segundo trabajo como director, Buenas noches..., guarda sus cartas (cuatro candidaturas de las importantes) hasta la noche de los Oscar, sólo a priori, porque aún queda que la lista de candidatos sea desvelada el próximo 31 de enero.

Abrimos capítulo especial a la triunfadora moral y, esta vez sí, real: para Brokeback Mountain fueron cuatro de los 13 premios que se entregaron, en concreto los de mejor drama, director, guión y canción para el argentino Gustavo Santaolalla. Ang Lee (Sentido y sensibilidad, La tormenta de hielo) era reconocido una vez más, después de que crítica extranjera, sindicatos de profesionales y prensa estadounidense ya le hubiesen dado el visto bueno. Pero estos galardones eran especiales, así que objetivo cumplido de ver premiada una historia de amor homosexual que por encima de todo es universal, por ser un amor perseguido a lo largo de toda una vida.

Esta primera cita del año con premios de cine ha pasado por ser la menos tradicional de su historia, ya que otro personaje homosexual, el escritor Truman Capote, autor de Desayuno con diamantes y Música para camaleones, servía para que Philip Seymour Hoffman se llevara otro de los grandes galardones por su primer papel protagonista en una noche donde parece que se premiaban los mejores trabajos relacionados con todas las alternativas sexuales posibles: el Globo a la mejor actriz dramática fue para Felicity Huffman, a la que en España hemos visto en la serie de televisión Mujeres desesperadas y cuyo último trabajo en cine ha conquistado a todos, al dar vida a un personaje transexual en TransAmerica, una road movie que representa el viaje de una vida buscándose a sí mismo.

Los mejores en su genero, intérpretes protagonistas de comedia o musical, fueron los de En la cuerda floja, Reese Witherspoon (Una rubia muy legal) y Joaquin Phoenix. El musical de James Mangold acerca de la vida del cantante de country Johnny Cash se alzaba como la mejor película en esta misma categoría. El veterano compositor John Williams consiguió para Memorias de una geisha el premio a la mejor banda sonora y la palestina Paradise now acuñó un visado más a su pasaporte hacia los Oscar como mejor película extranjera.

Si las quinielas no fallan, muchos de los premiados tendrán que preparar un nuevo discurso de cara al 5 de marzo, fecha de entrega de los Oscar. Todos son candidatos menos uno, Anthony Hopkins que, después de protagonizar más de 100 largometrajes, recogió su primer Globo de Oro, el Cecil B. De Mille de carácter honorífico que reconoce toda su trayectoria.

Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.