Candidatos a los Oscar
Ya era hora de que el Hollywood más comprometido con los tiempos que corren hiciera pleno en la quiniela de posibles premios, normalmente más determinados por premisas ajenas a la calidad, salvo casos excepcionales.
Defensa de la libertad de expresión, críticas al terrorismo desde la imparcialidad, el inteligente retrato del rebelde escritor Truman Capote, personajes polémicos por su orientación sexual y geishas niponas interpretadas por actrices chinas. La de 2005 ha sido una cosecha fílmica atípica gracias a títulos que enfocan aspectos crudos de la vida real, una interesante alternativa a las producciones de ciencia ficción como La guerra de los mundos, King Kong, Las crónicas de Narnia o La venganza de los Sith, todas ellas ricas en efectos especiales.
El panorama cinematográfico ha condicionado que este año asistamos a los Oscar menos comerciales y más atrevidos. La pasarela de las estrellas ha dejado de ser un terreno vedado a las producciones políticamente incorrectas y un ejemplo claro es el triunfo de Ang Lee en las candidaturas previas: ocho se lleva su Brokeback Mountain, entre ellas las que reconocen su trabajo como director y el de sus tres actores principales, Heath Ledger, Jake Gyllenhaal y Michelle Williams. El título ha arrasado con todos los premios parecidos, con la sorpresa de inclusión de Gyllenhaal entre los candidatos, y es un rival difícil a batir por las otras cuatro aspirantes a mejor película y dirección: Capote (Bennett Miller), Munich (Steven Spielberg), Crash (Paul Haggis) y Buenas noches, y buena suerte (George Clooney).
El último galán del cine vio como su padre, un periodista televisivo de renombre, era represaliado por sus ideas de izquierdas. Aspira a convertirse en el mejor director con su segundo largometraje. El aspirante a mejor actor secundario por Syriana también produce y firma el guión de esta atrevida visión de las disputas entre el senador McCarthy, presidente del Comité de Actividades Antiamericanas, y el presentador Edward R. Murrow. Sus seis candidaturas le sirven para refrendar la libertad de expresión en contra de la política del miedo y tomarse la revancha frente al conservadurismo político norteamericano, un número que la equipara a Memorias de una geisha (que opta a premios menores) y Crash, el retrato urbano y certero de la inmigración en Los Ángeles, asediada por los problemas derivados del racismo.
El próximo 5 de marzo veremos si Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon, caracterizados como Johnny Cash y June Carter en la cinta En la cuerda floja, arrebatan las estatuillas a Philip Seymour Hoffman (Capote), David Strathairn (Buenas noches,...), Terrence Howard (Hustle & flow), Judi Dench (Mrs. Henderson presents), Felicity Huffman (TransAmerica), Keira Knightley (Orgullo y prejuicio) y Charlize Theron (En tierra de hombres), sin olvidar al protagonista australiano de Brokeback Mountain. Una relación de actores que casi coincide con los candidatos a los Globos de Oro y los premios otorgados por el Sindicato de Actores.
En el apartado de mejor película de lengua no inglesa se volverán a enfrentar dos cintas, la francesa Feliz Navidad y la palestina Paradise now, que compitieron en la misma categoría de los Globos de Oro, alzándose con el galardón la segunda. También optan al premio la italiana La bestia del cuore, la alemana Sophie Scholl. The final days y la surafricana Tsotsi. No se coló Obaba, pero sí tendremos presencia española de manos del compositor favorito de Julio Medem y Pedro Almodóvar: el donostiarra Alberto Iglesias tiene un quinto de las probabilidades de alzarse con el Oscar a la mejor banda sonora por El jardinero fiel, aunque tendrá que vérselas con las dos partituras que el favorito John Williams compuso para Munich y Memorias de una geisha.
Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.
