Crítica: "Buenas noches, y buena suerte"
Director: George Clooney
Intérpretes: David Strathairn, George Clooney, Robert Downey Jr., Patricia Clarkson, Jeff Daniels, Frank Langella
Estreno en España: 10 de febrero de 2006
Le damos un 7,5
Retrato del enfrentamiento que tuvo lugar en los 50 entre el senador McCarthy y Edward R. Murrow, periodista crítico ante los oscuros procedimientos del primero.
Un retrato interesante, aunque sesgado. Interesante porque Clooney, en su segundo trabajo como director (Confesiones de una mente peligrosa), demuestra que se puede hacer una película sobria, correcta y valiente acerca de un capítulo sangrante en la historia del supuesto país defensor de las libertades (episodio que afectó también a la cultura y las artes); pero también sesgada, porque a pesar del tono del falso documental ficcionado (con imágenes de la época), se centra en las vivencias del grupo de periodistas televisivos de la incipiente cadena CBS, personajes capaces de cambiar el mundo presentados como héroes cotidianos sin afán de serlo, huyendo de los roles estereotipados.
Aún así nos quedamos con el partidismo desde el que se pretende mostrar la realidad de una de las partes de este conflicto mediático presentado como pugna-adalid de la libertad de expresión. La cinta, premiada en la Mostra de Venecia, aporta una interesante visión y resulta una notable, aunque algo fría, experiencia cinematográfica por su austeridad en cuanto a los recursos empleados, contando con imágenes reales que no chirrían al ser insertadas en el montaje y un intenso trabajo interpretativo del coro que arropa al veterano Strathairn (Atrapado en el tiempo, Mi mapa del mundo, Las flores de Harrison).
Para evitar que nuestro enfoque se distorsione ante aspectos secundarios, Clooney elude elementos esenciales en las grandes producciones de Hollywood como la música envolvente o la duración alargada de un metraje innecesario, centrándose en pulir el guión y maximizar la fotografía en blanco y negro, esclarecedora al detenerse en los detalles y en los rostros de los personajes. En cuanto al mensaje, Clooney pega un derechazo atinado al estado de terror generalizado que pretenden establecer algunos mandamases del mundo y lo hace, no levantando ampollas sobre hechos actuales, sino invitándonos a echar un vistazo al pasado, tan presente en nuestros días.
Sin ser una gran película, Buenas noches, y buena suerte (que toma su título de la frase con la que se despedía el carismático o controvertido presentador, siempre a gusto del consumidor) consagra al Clooney director como uno de los cineastas más comprometidos y con mayor proyección del Hollywood off o alternativo, surgido al margen de la industria pero alimentado por el apoyo de sus estrellas. Al fin y al cabo, otra etiqueta de esas que venden, sobre todo en el exterior.
Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.
