El Festival de Málaga cumple 9 años
Del 17 al 25 de marzo se celebra esta cita con el cine, que este año se adelanta un mes a su fecha habitual para dar a conocer lo mejor de la cosecha de la producción nacional.
La última propuesta de David Trueba, Bienvenido a casa, es la encargada de inaugurar la competición, donde concurren cineastas consagrados como Eliseo Subiela (Lifting de corazón) y Manuel Iborra (La dama boba). Gerardo Herrero paseará Los aires difíciles por un festival que siempre ha reconocido sus trabajos, ya sea como productor o director –no olvidemos que Heroína dominó el palmarés de la pasada edición-.
Arena en los bolsillos, de César Martínez Herrada, El triunfo, de Mireia Ros, y La bicicleta, de Sigfrid Monleón, se unen al selecto club cuyos seleccionadores, con Fernando Méndez Leite a la cabeza, cumplen con su tradicional apuesta por realizadores que empiezan, como en día ocurrió con Miguel Albaladejo (La primera noche de mi vida), Laura Mañá (Sexo por compasión) y Julio Wallowitz y Roger Gual (Smoking room). Precisamente este último presentará su largo en solitario Remake junto a otros compañeros que se estrenan: el actor Carlos Iglesias (Un franco, 14 pesetas), Gerardo Olivares (La gran final), Chema Rodríguez (Estrellas de la línea) y el curtido cortometrajista Daniel Sánchez Arévalo (Azul oscuro casi negro).
La actriz Ana Fernández se dejará ver al frente de los repartos de Sin ti, de Ramón Masllorens, y Amor en defensa propia, de Rafa Russo. Habituada a estos trances por la experiencia acumulada en años anteriores con Pasos y Morir en San Hilario, seguro que paseará a sus anchas por las cinematográficas calle Alcazabilla y plaza de la Merced, porque si la cita de la Costa del Sol se caracteriza por algo es por la cercanía que imponen algunos de los actores más carismáticos de nuestro cine.
Quien no acudirá al certamen es su presidente de honor, Antonio Banderas que, embarcado en su segundo proyecto como director (El camino de los ingleses), prometió ofrecer un avance en Málaga de la cinta que acaba de rodar. Habrá que esperar hasta septiembre, cuando tenga lugar el pre-estreno en el Teatro Cervantes, principal escenario del festival junto a los ya míticos Cines Albéniz, el Rectorado de la Universidad y el Museo Picasso, como espacios principales.
Imanol Arias preside el jurado de la sección oficial de largometrajes, hermana mayor de otra más alternativa e independiente, ZonaZine, en la que compiten siete títulos: Ar meno un quejío, de Fernando de France; Ellos robaron la picha de Hitler, del malagueño Pedro Temboury; Posdata, de Rafael Escolar; Locos por el sexo, de Javier Rebollo; El norte, de Lino Varela; Niñ@s, de Alfredo Montero, y Todo está en el aire, de David Ciurana y Ángel Penalva.
Si en anteriores ocasiones actrices como Ángela Molina y Verónica Forqué vieron reconocidas sus trayectorias con el Premio Málaga, este año le llega el turno a Ana Belén. El cineasta Fernando Colomo y el guionista Rafael Azcona recibirán también un caluroso homenaje, al igual que Los tramposos, de Pedro Lazaga, se convertirá en la Película de Oro.
Ventana natural también al cine en español el certamen cuenta con la muestra paralela de documentales y otra, Territorio Latinoamericano, que por primera vez cuenta con una sección a concurso y en la que podremos ver títulos como la colombiana Rosario Tijeras y la argentina Tiempo de valientes. Otra de las novedades de la presente edición es la puesta en píe del recinto Málaga Cinema: 6 enormes carpas emplazadas en la playa de La Malagueta para que el olor del cine y la brisa del Mediterráneo se mezclen, al menos en las fiestas oficiales.
Asegura su director, Salomón Castiel, que el festival nació con la idea de que el mejor cine español de la temporada estuviese en la ciudad andaluza y la prueba es que de aquí, en 9 años, han salido títulos taquilleros como El otro lado de la cama y Torremolinos 73. Más de tres millones y medio de euros engordan el presupuesto de un festival que, junto a la ceremonia de entrega de los Goya, se ha convertido en cita ineludible para todos los amantes y profesionales del sector. De una prepotencia absoluta sería equiparar la Biznaga de Oro a la Espiga de Valladolid o la Concha de San Sebastián, pero lo cierto es que el certamen ha ido tomando cuerpo año tras año. Casi todo el cine español, un año más, en Málaga.
Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.

